Septiembre del año pasado fue mi peor temporada en 14 años haciendo bodas. Tuve 22 eventos en 12 semanas. Llegaba a casa a las 2am y me levantaba a las 7am a contestar los WhatsApps que habían entrado mientras dormía.
En octubre, mi pareja me dijo "ya no te conozco". En noviembre, mi mamá me dijo que estaba más delgada y que no era buena delgada. Yo estaba ganando más dinero que nunca y al mismo tiempo perdiendo todo lo demás.
En enero hice cuentas. Si quería seguir en este negocio sin que me costara mi salud, mi familia y mi vida, necesitaba 15 horas más a la semana.
Eso fue cuando empecé a probar lo que ahora les vamos a enseñar.